lunes, 30 de enero de 2012

EL LADRÓN DEVOTO (Los Milagros de Nuestra Señora)

LOS MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA – GONZALO DE BERCEO
EL LADRÓN DEVOTO

Era un ladrón malo que más quería hurtar

que ir a la iglesia ni a puentes alzar;
mal sabía las cosas de  su casa administrar,
vicios tan  malos  no los podía dejar.

Si hacía otros males, eso no lo leemos;                                                            5
sería malo condenarlo por lo que no sabemos,
más abandonemos esto que dicho vos a vemos,
si algo hizo, perdónelo Cristo en quien creemos.

Mucha maldad tenía, también una bondad
que mucho le  valió y le pudo  salvedad;                                                          10
creía en la Gloriosa con fuerza y voluntad,
la saludaba siempre junto a  su Majestad.

Decía “Ave María” y más de la escritura,
y se inclinaba siempre delante su figura;
decía “Ave María” y más de la escritura,                                                15
tenía su voluntad con esto más segura.

Como quien en mal anda en mal ha de caer,
le pillaron en hurto es ladrón a prender;
no tuvo argumento con qué se defender,
juzgaron que lo fuesen en la horca a poner.                                      20

Lo llevó la justicia para la encrucijada                                                  
donde estaba la horca por el concejo alzada;
cerráronle los ojos con toca bien atada,
alzáronlo de tierra con la soga estirada.

Alzáronlo de tierra cuanto alzar quisieron,                                            25
cuantos cerca estaban por muerto lo tuvieron:
si hubieran sabido lo que luego supieron,
no le hubiesen hecho eso que le hicieron.

La Madre Glorïosa, rápida en socorrer,
que suele a sus siervos sus penas resolver,                                        30
a este condenado lo quiso proteger,
se acordó del servicio que le solía hacer.

Metió bajo sus pies donde estaba colgado
sus manos preciosas, lo tuvo aliviado:
no se sintió por cosa alguna preocupado,                                             35
no estuvo también, jamás mejor pagado.

(LOCALIZACIÓN)

El fragmento que vamos a comentar pertenece a Los Milagros de Nuestra Señora,  obra del mester de clerecía dentro del periodo de la Edad Media, más concretamente de la alta Edad Media que se caracterizaba por un sistema feudal, cuya sociedad era estamental y teocéntrica.
Gonzalo de Berceo compone esta obra en torno a 1260 y es el primer autor en lengua castellana con nombre conocido. Se trata de un  monje benedictino que vivía en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Su obra la dedica a difundir y ensalzar a los santos que habían tenido relación con este monasterio: Vida de San Millán de la Cogolla, Vida de Santo Domingo de Silos y Vida de Santa Oria. Sus obras tienen una finalidad didáctica y propagandística.

Los Milagros de Nuestra Señora es una colección de 25 relatos tomados de la tradición oral y escrita, cuya intención era despertar en los fieles cristianos su devoción hacia la Virgen María dentro de la corriente espiritual que se dedicaba al culto mariano.

Podemos encontrar tres grupos de milagros:


ü  En los que María premia o castiga a los hombre: “La casulla de San Ildefonso”
ü  En los que la Virgen perdona y logra salvar de la condenación a sus devotos: "El sacristán impúdico".
ü  En los que los personajes sufren una crisis espiritual y María les ayuda a solucionar el conflicto: "La abadesa encinta".

            El texto que estamos comentando pertenece al segundo grupo de milagros ya que la Virgen salva al ladrón por la devoción que este muestra hacia ella.


En cuanto a la métrica, el autor utiliza la cuaderna vía propia del mester de clerecía.

Si nos detenemos en el estilo de este autor destaca  el uso del lenguaje coloquial: uso de refranes y diminutivos. Aquí encontramos el uso de refranes (verso 17: como el que en mal anda en mal ha de caer). Además introduce el tono humorístico y emplea metáforas y comparaciones espontáneas. Emplea elementos del arte juglaresco, como el uso de expresiones para llamar la atención de sus oyentes (verso 5: eso no lo leemos...). Al final de cada relato aparece una moraleja o enseñanza para hacer comprender al oyente las ventajas que reporta ser un devoto de la Virgen, en este texto no aparece ya que es un adaptación y no está completo.

Como ya hemos dicho la intención del autor era didáctica y propagandística, despertar en los fieles cristianos su devoción hacia la Virgen María
.  En este texto se nos presenta  a un ladrón que a pesar de sus delitos es perdonado por la Virgen gracias a su devoción.

(GÉNERO)

Se trata de un texto narrativo escrito en verso que corresponde al mester de clerecía. Se utiliza la cuaderna vía: versos alejandrinos, monorrimos con rima consonante como se puede observar en el fragmento que estamos comentando.
Los autores del Mester de Clerecía eran conscientes de estar escribiendo para la posteridad y por tanto cuidan el lenguaje.
La finalidad del mester de clerecía era didáctica y, en este sentido, esta obra muestra la bondad de la Virgen que perdona a sus fieles a pesar del delito que hayan cometido. Esta actitud está ligada   al contexto en el que se inscribe, donde el poder de la iglesia lo abarcaba todo y amedrentaba al pueblo analfabeto.
En este fragmento, el autor cuenta lo que le sucede a un ladrón que es salvado por la Virgen de la horca gracias a su devoción por ella.

(TEMA Y ESTRUCTURA)

El tema de cada uno de los relatos es el perdón del mal por la devoción a María. En estos relatos, el protagonista siempre ha obrado mal en su vida, pero, paralela y paradójicamente, como nuestro ladrón, ha mantenido una ferviente devoción a la Virgen María, que, a la postre, va a suponer su salvación del castigo y de la muerte.

Cada relato se estructura en tres partes:
a)    Presentación: descripción del personaje, como un fiel devoto de la Virgen.
b)    Desarrollo: efectos negativos del pecado.
c)    Desenlace: intervención de la Virgen que salva milagrosamente al protagonista.


En cuanto al relato que estamos comentando, está formado por  36 versos, es decir, por 9 estrofas. Las cuatro primeras estrofas son el planteamiento, se nos presenta al ladrón como un fiel devoto que a pesar de sus pecados le rinde fervor a la Virgen;  las tres siguientes estrofas, el desarrollo,   muestran los efectos de los actos delictivos del ladrón por los que va a ser ahorcado; las dos últimas estrofas son el desenlace y comprobamos como la Virgen interviene para salvar la vida del devoto.

(FORMA)

Como texto del mester de clerecía utiliza la cuaderna vía, estrofas de cuatro versos alejandrinos, monorrimos, con rima consonante que varía de una a otra estrofa:
Primera estrofa  -ar
Segunda  -emos
Tercera   -ad
Cuarta     -ura
Quinta     -er
Sexta    -ada
Séptima    -eros
Octava     -er
Novena    -ado

En cuanto a los recursos literarios, en el primer verso encontramos un hipérbaton ya que el sujeto aparece detrás del verbo (era un ladrón malo), también se utiliza el epíteto para remarcar el significado de la palabra : ladrón malo; en el tercer verso observamos otro hipérbaton, el sujeto vuelve a aparecer detrás del verbo (mal sabía las cosas de su casa administrar)

En la segunda estrofa observamos el uso de una fórmula juglaresca de llamada de atención al hipotético receptor a través del uso de la primera persona del plural (verso 5: leemos, verso 6: vemos, verso 7: creemos), nos hace partícipes como lectores u oyentes de lo que le pasa al devoto.

La tercera estrofa empieza con un hipérbaton (v. 9: Mucha maldad tenía), el complemento se coloca antes del verbo; encontramos también una antítesis (v.9: mucha maldad...también una bondad).

La repetición se utiliza en la quinta estrofa (vv. 13,15: Decía “Ave María” y mas de la escritura), así se remarca la devoción del ladrón y se justifica luego que sea perdonado. También vemos que se utiliza el polisíndeton en los vv. 13-15 (Decía...y mas...y se inclinaba)

El uso del habla coloquial para mantener la atención del pueblo, lo encontramos en el refrán que aparece en el verso 17 (Como quien en mal anda mal ha de caer); así como el uso de los juegos de palabras: si hubieran sabido lo que luego supieron, / no le hubiesen hecho eso que le hicieron (vv. 27-28).

La repetición de palabras la encontramos de nuevo en los vv. 22, 24, 25 (alzada, alzáronlo, alzáronlo) y vuelve a repetirse parte de un verso: versos 24 y 25: alzáronlo de tierra.../alzáronlo de tierra...
           
Para terminar, en la última estrofa encontramos una anáfora, vv. 35-36 se repite el adverbio no.

9 comentarios:

  1. es muy muy útil, pero tenía que comentar el texto completo... Aún así, gracias!

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  2. Increiblemente útil ,gracias!

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  3. Es muy util para mi ya que estoy en decimo

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  4. Genial!!! Tengo que hacer un trabajo sobre esto y todo viene aqui! Perfecto

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  5. Muchisimas gracias! me ha servido muchisimo de ayuda! muy buen trabajo y completo!

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  6. que buen comentario!!

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